Sicko

Cine Añadir comentarios

sicko-posterDespués de Bowling for Columbine -fantástico documental donde los haya-, uno no puede sino esperar con ciertas expectativas la nueva ración de varapalo preparada por Michael Moore. Y aunque es cierto que con Farenheit 9/11 había perdido un poco la fé en la capacidad “narrativa” de Moore, con Sicko consigue redimirse en cierta medida y retorna a a sus orígenes mas “cañeros”.

Fiel a sí mismo, Moore no oculta en ningún momento su progresismo abierto y mordiente, y sigue vapuleando sin piedad a la ultraconservadora sociedad americana, en esta ocasión, a través de la denuncia de un sistema sanitario completamente privatizado y en manos de los grandes monstruos farmaceúticos y aseguradores, auténticos tiburones cegados por la avaricia y baluartes de la gran incongruencia del sistema sanitario americano: Para maximizar beneficios hay que gastar -o sea, curar- lo menos posible. Si, para echarse temblar.

Como cuenta el mismo Moore en los primeros minutos del documental, éste no trata de los 50 millones de estadounidenses sin seguro sanitario (auténticos desahuciados del sistema, muchos de ellos abandonados en la calle por los mismos hospitales), sino de los 250 millones que si lo tienen. A través de sus historias particulares, la mayoría verdaderamente dramáticas, Moore va destapando las verdaderas motivaciones de un sistema cuya máxima es “beneficios” a cualquier precio, incluído el humano por supuesto. Como es habitual, pone nombres y apellidos a los responsables del desaguisado, desde el mismísimo Nixon, hasta los senadores que han sido comprados (con cifras en dolares sobre sus cabezas) por las corporaciones privadas sanitarias para perpetuar legalmente, y con el auspicio del “preclaro” George Bush, un sistema sanitario que denuncia corrupto hasta la médula.

Por supuesto no deja títere con cabeza, realizando un repaso concienzudo a la historia sanitaria de su país e insertando paulatinamente explicaciones en “off” a lo que vemos en pantalla, cuyo objetivo es ir guiándonos entre la vorágine de casos que transcurren ante nuestros atónitos ojos (creo que la frase más recurrente es ¿pero cómo es posible?), mientras se dedica a refutar con  ese tono suyo entre sarcástico e incisivo, las declaraciones de las autoridades y prensa estadounidense enfocadas a intentar convencer a su población de que un sistema sanitario universal y gratuito es poco menos que dar de comer al demonio del socialismo en la mano.

Provocador como siempre, Moore consigue hacer un documental entretenido, comparando los servicios sanitarios de varios países y ofreciéndonos algunos testimonios de personajes que han estado “dentro” del sistema de los E.E.U.U. realmente impactantes; como la inspectora médica que es incapaz de cargar en su conciencia con las muertes de aquellos a los que ha negado la asistencia médica -a cambio de ser promocionada dentro de la aseguradora-, el ex-tiburón encargado de buscar “fallos” en el historial clínico de los pacientes para denegarles el pago de la asistencia, o la doctora de la compañía aseguradora que explica como el sistema establece un mínimo de “denegaciones obligatorias” (un 10%) y prima económicamente al médico que mas negativas a dado por período (y por tanto más dinero ha ahorrado a la empresa).

Como en Bowling las conclusiones de Moore son acertadas y devastadoras. El liberalismo a ultranza, efectivamente, no parece brindar nada especialmente positivo a las sociedades que gobierna, y sólo la propaganda y el miedo pueden conseguir que los ciudadanos estadounidenses acepten unas condiciones sanitarias paupérrimas, donde se puede llegar con facilidad a situaciones absolutamente histriónicas; por ejemplo que tengas que elegir cual dedo te reimplantan (un caso de amputación) en base a cual de ellos te puedes pagar (el dedo corazón vale 62.000 dólares y el anular 12.000). Para mear y no echar gota. :-Osicko

La parte final, con el viaje a Cuba por parte de unos voluntarios del 11-S con problemas respiratorios graves provocados por la exposición prolongada a la zona “cero”, y con facturas imposibles de asumir por ellos constituye, sin lugar a dudas, el momento más emotivo y presumo que el que más escuece a gobierno de los E.E.U.U. (Moore está siendo investigado criminalmente por haber viajado a Cuba “sin permiso”, saltándose el embargo). La sanidad cubana -una de las más avanzadas del mundo a pesar de contar con unos recursos mil veces inferiores a los de sus vecinos- infringe, cualitativa y humanamente, un severo correctivo a la todopoderosa Estadounidense. Algunos momentos son realmente indignantes, como cuando Regina Cervantes (una de las primeras voluntarias del 11-S) descubre que el inhalador que en los E.E.U.U. le cuesta 120 dólares en Cuba no llega a los 0,50 dólares.

Con todo no superar a Bowling, podemos decir que es un excelente “Mooredocumental“. Y aunque es cierto que en ocasiones peca de parcial, todos conocemos a Moore, lo hace conscientemente y siempre  jugando aunque sin cruzar la raya que nos invitaría a tacharlo por ello. En definitiva un documental recomendado. Y una vez más, un golpe denuncia a las conciencias de todos aquellos -en especial norteamericanos pero facilmente extensible- que viven en un mundo donde el miedo (a la socialización, al terrorismo,  a la gripe, a todo) es el arma que esgrimen los poderosos para perpetuar este bonito sistema donde siempre ganan los mismos.

Género: Documental

Puntuación: 7/10

Etiquetas: , , ,


votar

Dejar el cometario

Wordpress Themes by Natty WP. Web Hosting
Images by our golf tips desEXign.
 
Better Tag Cloud