
Dos días después de la presentación del “hypeado” Ipad de Apple, los foros siguen repletos de cometarios cuyo denominador común es la más absoluta decepción. El usuario entregado de Apple, esperaba algo más que un Ipod Touch con unas cuantas funciones añadidas, y en sus sueños más floridos veía un Macbook hecho Tablet -aunque, ¿tendría sentido tirarse piedras sobre su mismo tejado?-, aderezado de toda la sencillez, tecnología y novedosas funciones que sólo los de Cupertino sabrían dotarle. Lo cierto es que aparte de la chorradas que hemos podido oir en cuanto a la rumorología de especificaciones que circulaban en la red -¿recarga solar, sintonizardor HDTV, dos cámaras?- si es cierto que, grosso modo, se echan de menos una serie de funciones básicas que probablemente habrían paliado al menos esa sensación general de que “se han quedado a medias”. ¿Qué le ocurrió a la cámara? ¿Y a la multitarea? ¿Que tal una ranura para la SD? ¿Y un puerto USB? ¿Sabemos algo de un gestor de archivos? ¿Un Finder? ¿Que busca realmente Apple con el Ipad?
El Ipad, tal y como se presenta por Steve Jobs, es un bonito contenedor multimedia destinado a un nicho de usuarios muy específico. Ese nicho curiosamente, no se corresponde con el usuario avezado en informática, si no que en mi opinión, busca nuevos horizontes dentro de un sector del público para el que “la informática” sigue siendo algo percibido como importante, pero a la vez difícil y ajeno. Así, rápidamente, se me ocurren unos cuantos candidatos.
Hablamos de todos aquellos que por edad, condición o naturaleza no son especialmente duchos con un ordenador entre las manos. Parece como si Apple deseara convertirse, como quien no quiere la cosa, en el “Nintendo de los ordenadores” y conseguir en la medida de lo posible que, salvando las distancias, el Ipad sea a los ordenadores personales lo que la Wii ha sido a las consolas de videojuegos. Ardua tarea, la verdad.
En cualquier caso, es desde esta perspectiva la única donde el lanzamiento del iPad cobra cierto sentido. Un juguete familiar, un “ordenador” extremadamente sencillo que, apoyado en los rotundos éxitos del Iphone y la App Store, haga de todo un poco de forma agradable al usuario -¿un lector de libros con retroiluminación?-, utilizando para ello una interfaz visualmente atractiva y que permita el acercamiento -con una rápida curva de aprendizaje- de todo aquel que lo desee al mundo de la informática -previo paso por caja, claro-. Desde esta perspectiva, efectivamente, el usuario de ordenadores Mac, que barajaba unas espectativas desatadas después del fenómeno Iphone -una verdadera revolución-, esperaba otro tanto del Ipad y no ha sido así. El Ipad no es ninguna revolución, a pesar de lo que nos cuenten los jerifaltes de la empresa de Cupertino, ni pretende serlo -al menos tecnológicamente hablando-. Seguro que es bueno, fiable y lo que hace lo hace bien -hablamos de Apple-. Pero el Ipad es lo que es. Un experimento calculado a la espera de nuevas versiones mejoradas que puedan incrementar la caja y ampliar el espectro de futuros clientes. Una prueba de fuego en la apertura de nuevos nichos de usuarios que se acercan a la informática por primera vez y para los demás -usuarios de Macbook, Iphone, etc-, un juguetito que, a falta de probarlo realmente, no aportará nada nuevo, más allá del caro y morboso placer de trastear con el último gadget de la Manzana. ¿O no?

Etiquetas: Mundo Mac, Opinión, Ordenadores
Otro video buenísimo al respecto basado en “El Hundimiento”:
http://www.youtube.com/watch?v=lQnT0zp8Ya4&feature=player_embedded#